Al horno, entero
Sobre una cama de papa, cebolla y locote, con ajo, limón y un chorrito de aceite. Es la forma más cómoda y la que mejor maneja las espinas.
Pescados de río
El dorado de río es uno de los peces más llamativos de la cuenca del Paraguay y del Paraná: tiene el cuerpo alargado y musculoso, cubierto de escamas de un amarillo dorado intenso, y una cabeza grande de boca poderosa. Es un cazador de otros peces y, por su fuerza, es muy apreciado en la pesca deportiva; en la zona ribereña hay quien lo llama el rey del río.
En la cocina da una carne blanca, de sabor más marcado que el surubí, con una textura firme y jugosa. Su punto débil son las espinas: tiene muchas, finas y con forma de horquilla, repartidas en el lomo. En esta guía te explicamos cómo reconocerlo en la pescadería, por qué conviene cocinarlo entero y cómo servirlo para que se disfrute sin sustos.

Los gramos por persona son una estimación de la redacción para dorado entero con cabeza y espinas; ajustalos según los acompañamientos.
Cuando en Paraguay se habla del dorado en la cocina, se habla de este pez de agua dulce. Se reconoce por el color dorado de todo el cuerpo, más intenso en el lomo, por pequeñas líneas oscuras que siguen las filas de escamas y por una franja oscura en el centro de la cola. La boca es grande y tiene dientes filosos, propios de un pez que caza.
En guaraní se lo conoce como pirayú, nombre que se relaciona con pira, pescado, y con el color amarillo. Si buscás recetas, tené en cuenta que la palabra dorado también nombra marcas y otros productos: sumá siempre pescado o de río a la búsqueda.
Con el nombre de dorado se vende también un pez de mar, de cuerpo alto y colores verdes y azules, que en otros países se conoce como mahi mahi o lampuga. No tiene relación con el dorado de río: es otra especie, de otro ambiente, con una carne más compacta y sin las espinas en horquilla.
Si una receta extranjera habla de dorado en filetes gruesos sin espinas, probablemente se refiere al de mar. Las recetas de esta guía están pensadas para el dorado de río, que se cocina distinto justamente por sus espinas.
Para el horno de casa, un dorado de dos a tres kilos entra justo en una asadera grande; si es más grande, pedí que te lo corten en dos o en postas gruesas.
El dorado tiene espinas intramusculares con forma de Y, finas y bastante numerosas, sobre todo en el lomo. Por eso casi nadie lo filetea en casa para milanesa: es difícil sacarlas todas sin destrozar la carne. Cocinado entero, en cambio, la carne se separa del espinazo en dos grandes filetes y las espinas quedan a la vista.
Para servirlo, hacé un corte a lo largo del lomo siguiendo el espinazo y otro detrás de la cabeza. Levantá la carne de arriba en porciones con una espátula ancha, retirá el espinazo entero tirando desde la cola y seguí con el filete de abajo. Avisá a los invitados que el pescado tiene espinas y revisá las porciones de los chicos.
Una espina clavada en la garganta que no baja sola es motivo de consulta médica. No intentes sacarla con remedios caseros bruscos.
Sobre una cama de papa, cebolla y locote, con ajo, limón y un chorrito de aceite. Es la forma más cómoda y la que mejor maneja las espinas.
En parrilla doble, a fuego medio, con la piel escamada bien aceitada. La piel protege la carne y sale crocante.
Rodajas gruesas al horno con salsa de tomate y locote; la salsa ayuda a que no se seque.
La cabeza y el espinazo dan un caldo muy sabroso para el pira caldo o para una sopa de pescado.
La cocción está a punto cuando la carne se ve opaca junto al espinazo, en la parte más gruesa del lomo, y se separa en lascas al pincharla con un tenedor. Pasado de tiempo, el dorado se seca y las espinas cuestan más de separar.
El dorado es una especie protegida durante la veda. En la resolución 2025–2026 del MADES figuraba entre los peces que no podían capturarse ni siquiera en la pesca de subsistencia desde la costa, junto con el surubí, el manguruyú y el pacú. A diferencia del pacú, el dorado no aparecía en la lista de especies de cultivo habilitadas para la venta en esos meses. Antes de comprarlo entre noviembre y enero, consultá la resolución vigente.
Es un pez de agua dulce de la cuenca del Paraguay y del Paraná, de escamas doradas y carne blanca sabrosa. No hay que confundirlo con el dorado de mar, que es otra especie.
Sí, tiene bastantes espinas finas con forma de Y en el lomo. Por eso conviene cocinarlo entero y separar los filetes del espinazo al servir.
Son especies distintas. El de río es dorado, cazador y con muchas espinas; el de mar tiene colores verdes y azules y una carne compacta sin espinas en horquilla.
Lo más práctico es entero al horno, sobre verduras, o a la parrilla en parrilla doble. Hacé cortes en los costados para que se cocine parejo.
Como orientación, un dorado de dos kilos tarda entre 35 y 45 minutos a 200 °C. Lo que manda es que la carne esté opaca junto al espinazo.
Es el nombre guaraní del dorado de río, que suele relacionarse con pira, pescado, y el color amarillo del pez.
Si querés servir dorado u otro pescado de río en un evento, contanos la fecha, la zona y la cantidad de invitados y te ayudamos a consultar catering en Gran Asunción.