Budín de pan con coco
Sumá 80 g de coco rallado a la mezcla y usá coco también para decorar. Combina muy bien con el caramelo.
Postre · Casera
El budín de pan nació para no tirar nada: el pan francés que quedó duro se remoja en leche, se mezcla con huevos y azúcar y se hornea a baño María en una budinera acaramelada. El resultado es un postre firme, húmedo, parecido a un flan con cuerpo, que se sirve frío con su caramelo y, para quien quiera, con una cucharada de dulce de leche.
Con unos seis panes del día anterior sale un budín para ocho personas. La receta es de las más fáciles del recetario dulce y perdona errores de medida; lo único que no admite apuro es el enfriado, porque recién de la heladera se desmolda entero.
Para una budinera de unos 24 cm de diámetro con tubo central. Con 16 porciones usá dos budineras o una asadera grande.
Te llevamos a casa lo que te falta; te confirmamos el total por WhatsApp.
Más recetas con huevo
El modo cocina mantiene la pantalla encendida y agranda la letra mientras cocinás.
Cortá el pan duro en trozos y ponelo en un bol grande. Calentá la leche sin que hierva y volcala sobre el pan. Dejalo remojar, apretando con una cuchara de vez en cuando, hasta que esté completamente blando.
En una olla chica, calentá el azúcar con el agua a fuego medio, sin revolver, moviendo apenas la olla, hasta que tome color ámbar. Volcalo enseguida en la budinera y giralo para cubrir el fondo y parte de las paredes. Cuidado: el caramelo quema mucho.
Precalentá el horno a 180 °C y buscá una asadera más grande que la budinera, para el baño María. Calentá agua en la pava para tenerla lista.
Pisá el pan remojado con un tenedor o pasalo por la licuadora si querés una textura lisa, tipo flan. Con tenedor queda más rústico, con trocitos de miga visibles. Las dos formas son tradicionales.
Batí los huevos con el azúcar, la vainilla y la ralladura de limón. Agregalos al pan, junto con la manteca derretida y las pasas si las usás. Mezclá hasta que la preparación quede pareja.
Volcá la mezcla en la budinera acaramelada, ponela dentro de la asadera y llená la asadera con agua caliente hasta la mitad de la altura del molde. Horneá hasta que un cuchillo clavado en el centro salga limpio y la superficie esté firme y dorada.
Sacá la budinera del agua y dejala enfriar a temperatura ambiente. Después tapala y llevala a la heladera varias horas, mejor de un día para otro. El frío es lo que le da firmeza para desmoldar.
Pasá un cuchillo fino por los bordes y el tubo central. Apoyá un plato con borde sobre la budinera, da vuelta de un golpe firme y esperá unos segundos: el budín baja solo y el caramelo líquido lo baña.
En muchas casas se junta el pan que sobra durante la semana en una bolsa de tela, y cuando hay suficiente se hace budín para el domingo. Sirve cualquier pan blanco: francés, casero, lactal, restos de pan dulce o de brioche. Con pan dulce de las fiestas sale un budín especialmente rico, porque ya trae frutas y perfume.
Es también un postre que rinde: con ingredientes que casi siempre hay en la heladera se arma un postre para ocho, lo que lo vuelve habitual en almuerzos familiares grandes.
Se sirve frío, en porciones gruesas, con el caramelo que queda en la fuente. Una cucharada de dulce de leche, crema batida o unas frutillas lo completan. Hay quienes lo prefieren tibio, directo del molde con cuchara; así es más blando, pero no se puede desmoldar entero.
Sumá 80 g de coco rallado a la mezcla y usá coco también para decorar. Combina muy bien con el caramelo.
Volcá la mitad de la mezcla, repartí cucharadas de dulce de leche repostero y cubrí con el resto antes de hornear.
Disolvé 3 cucharadas de cacao amargo en la leche caliente antes de volcarla sobre el pan y sumá 30 g más de azúcar.
Guardalo en la heladera, tapado, hasta cuatro días. Queda mejor al segundo día, cuando el caramelo se integró con la miga. No conviene congelarlo porque al descongelar suelta líquido.
Contanos cómo te salió. No publicamos las respuestas: las usamos para mejorar la receta.
Pan blanco duro de uno o dos días: pan francés, casero o lactal. También sirven restos de pan dulce o brioche. Evitá panes con semillas o salados como el pan al ajo.
Por poco tiempo de horno o por desmoldarlo tibio. Tiene que salir con el cuchillo limpio y pasar varias horas en la heladera antes de dar vuelta el molde.
Se puede cocinar a baño María en una olla tapada sobre la hornalla, a fuego bajo, alrededor de una hora. Queda un poco más húmedo que el de horno.
Para 300 g de pan y un litro de leche, cuatro huevos. Con menos huevos el budín queda más blando y cuesta desmoldarlo.
No es obligatorio. Licuado sale liso como un flan; pisado con tenedor queda más rústico. Es cuestión de gusto.
Si es para un evento, te ayudamos a consultar catering en Gran Asunción. Contanos la fecha, la zona y cuántos son.