Al horno para muchos
Acomodá las rebanadas remojadas en una asadera enmantecada y horneá a 200 °C unos 20 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción. Sirve para desayunos de 12 personas o más.
Merienda · Casera
Las tostadas francesas son rebanadas de pan remojadas en una mezcla de huevo, leche, vainilla y canela, y doradas en la sartén con un poco de manteca. Por fuera quedan crocantes y caramelizadas; por dentro, tiernas como un budín. En otros lugares se las llama torrejas o pan francés.
Se cuenta que nacieron para aprovechar el pan que se puso duro, y ese sigue siendo el mejor pan para hacerlas: el del día anterior absorbe la mezcla sin desarmarse. Con miel, fruta o dulce de leche, convierten un desayuno de fin de semana en algo especial con ingredientes que casi siempre hay en casa.
Dos rebanadas gruesas por persona para un desayuno; con fruta y yogur al costado, alcanzan para cinco.
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Si el pan está entero, cortalo en rebanadas de unos 2 cm. Más finas se empapan de golpe y se rompen al darlas vuelta; más gruesas quedan crudas en el centro.
En una fuente playa, batí con tenedor los huevos, la leche, el azúcar, la vainilla, la canela y la sal hasta que no queden hilos de clara. La fuente baja permite remojar varias rebanadas a la vez.
Pasá cada rebanada por la mezcla, unos segundos de cada lado si el pan es blando o hasta medio minuto si está bien duro. Tiene que quedar húmeda en todo el grosor, pero no chorreando. Dejá escurrir el exceso sobre la fuente.
Derretí una cucharadita de manteca en una sartén grande a fuego medio. Esperá a que deje de hacer espuma: si la manteca no está caliente, el pan absorbe grasa y queda pesado.
Poné las rebanadas sin encimar y dejalas quietas hasta que la cara de abajo esté dorada y con bordes caramelizados.
Giralas con una espátula y dorá el otro lado el mismo tiempo. Si al apretar el centro con la espátula todavía sale líquido, bajá el fuego y dejalas un minuto más.
Pasalas a una asadera en el horno a baja temperatura, a unos 100 °C, mientras cocinás el resto con un poco más de manteca en cada tanda.
Llevalas a la mesa enseguida, con miel, dulce de leche o azúcar con canela espolvoreada, y fruta fresca cortada al costado.
Las tostadas francesas son la receta ideal para el domingo en que nadie tiene apuro: se preparan mientras se calienta el agua para el cocido o el café, y se pueden hacer de a pocas para que cada uno coma recién salidas de la sartén. Con un jugo de naranja y un bol de fruta, arman una mesa completa sin salir a comprar.
También son una solución para el pan que sobró de un asado o de una reunión. En lugar de rallarlo o tirarlo, unas rebanadas del día anterior se transforman en merienda en quince minutos.
Acomodá las rebanadas remojadas en una asadera enmantecada y horneá a 200 °C unos 20 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción. Sirve para desayunos de 12 personas o más.
Uní dos rebanadas finas con dulce de leche o queso crema y frutilla en el medio, remojá el sándwich entero y cociná igual que las simples.
Omití el azúcar, la vainilla y la canela, sumá pimienta y queso Paraguay rallado a la mezcla y servilas con tomate, jamón o un huevo frito.
Lo ideal es comerlas recién hechas. Las que sobren se guardan en la heladera un día y se recalientan en sartén o tostadora hasta que vuelvan a estar crocantes. También se pueden congelar ya cocidas, separadas con papel manteca, y pasar directo a la tostadora.
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Pan del día anterior, algo duro, cortado grueso: pan casero, flauta o pan de molde de rebanada ancha. El pan fresco se desarma al remojarlo.
Para ocho rebanadas, tres huevos y 250 ml de leche. La proporción base es un huevo por cada 80 ml de leche, más o menos.
Casi siempre por fuego fuerte, que dora por fuera antes de que cuaje el huevo del centro. Cociná a fuego medio y bajalo si se doran rápido.
Son muy parecidas: pan remojado en leche y huevo y dorado. Las torrijas de la tradición española suelen freírse en más aceite y a veces se remojan en leche con vino o se bañan en almíbar.
Sí, con una bebida vegetal o incluso con jugo de naranja mezclado con los huevos. El resultado es un poco menos cremoso pero igual de rico.
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