Clericó con sidra
Reemplazá la mitad del vino por sidra fría y omití la soda. Queda más liviano y con burbujas propias, muy de Año Nuevo.
Bebida · Casera
El clericó es la bebida de las noches de diciembre: vino blanco bien frío con frutas picadas que se maceran en jugo y azúcar hasta soltar su perfume. Se sirve en jarra, con cucharón, y cada vaso lleva su parte de fruta para comer al final. En Nochebuena y Año Nuevo acompaña el brindis y la sobremesa.
Acá tenés la receta para una botella de vino, que alcanza para unas seis copas, y una versión sin alcohol pensada para los chicos y para quien maneja, con el mismo color y la misma fruta. Las dos se preparan con un par de horas de anticipación para que estén heladas.
Cada botella de vino de 750 ml rinde unas seis copas con fruta. Para 24 porciones necesitás un recipiente grande o cuatro jarras.
Te llevamos a casa lo que te falta; te confirmamos el total por WhatsApp.
Más recetas con banana
El modo cocina mantiene la pantalla encendida y agranda la letra mientras cocinás.
Lavá toda la fruta y secala. Cortá las manzanas y los duraznos en cubos de 1 cm, sin carozo ni semillas; las frutillas en cuartos y las uvas al medio. Cuanto más chica la fruta, más fácil comerla con cuchara desde el vaso.
Poné la fruta en una jarra grande, espolvoreá el azúcar, agregá el jugo de naranja y mezclá con cuidado. Tapá y llevá a la heladera: el azúcar hace que la fruta largue su jugo y perfume el líquido.
Agregá el vino blanco bien frío y revolvé con una cuchara larga. Probá y ajustá con una cucharada más de azúcar si el vino es seco, o con un chorrito de jugo si lo sentís fuerte.
Tapá la jarra con film y dejala en la heladera un buen rato, idealmente un par de horas. Así el vino toma el sabor de la fruta y todo se enfría parejo sin depender solo del hielo.
Justo antes de servir, pelá la banana y cortala en rodajas finas dentro de la jarra. Si la ponés antes, se oscurece y se ablanda demasiado.
Si te gusta con burbujas, sumá la soda fría recién ahora. Serví en vasos con hielo, con un cucharón o una cuchara larga para que cada vaso lleve fruta, y poné cucharitas al lado.
Para la versión sin alcohol, macerá la misma fruta con jugo de naranja y azúcar, y en lugar del vino usá 500 ml de jugo de uva blanca o de manzana y 250 ml de agua con gas bien fría. Queda dulce, fresco y con la fruta para comer al final, así los más chicos también tienen su jarra para el brindis.
Esta versión sirve también para quien va a manejar, para embarazadas y para cualquiera que prefiera no tomar. Si hacés las dos jarras, prepará toda la fruta junta y dividila recién al momento de sumar los líquidos.
El clericó se toma fácil porque es dulce, frío y tiene fruta, y justamente por eso conviene servirlo en copas medianas y alternarlo con agua. Dejá una jarra de agua fresca al lado en la mesa: en las noches de calor ayuda a todos a pasarla mejor. Y si alguien va a manejar, que tenga su vaso de la versión sin alcohol.
Reemplazá la mitad del vino por sidra fría y omití la soda. Queda más liviano y con burbujas propias, muy de Año Nuevo.
Sumá cubos de ananá y de mango, y usá jugo de ananá en lugar del de naranja. Es más dulce, así que reducí el azúcar.
Usá vino rosado en lugar de blanco para un color más festivo. Las frutillas y las frambuesas combinan especialmente bien.
El clericó está en su mejor momento el mismo día. Lo que sobra se puede guardar tapado en la heladera hasta el día siguiente, pero la fruta se ablanda y el vino pierde frescura; lo mejor es colarlo y guardar el líquido aparte.
Contanos cómo te salió. No publicamos las respuestas: las usamos para mejorar la receta.
Un vino blanco frutado y joven, bien frío. Los vinos blancos dulces o semidulces dan un clericó más amable; con uno seco, agregá un poco más de azúcar.
Como estimación, una botella de 750 ml rinde unas seis copas con fruta. Para una mesa de 12 adultos calculá dos o tres botellas, según cuánto más haya para tomar.
Lo ideal es entre dos y tres horas antes. Así la fruta suelta su perfume y todo está frío, sin que la fruta se deshaga en el vino.
Con la misma fruta macerada en jugo de naranja y azúcar, completando con jugo de uva blanca o de manzana y agua con gas. Es la versión para chicos y para quien maneja.
Las clásicas son manzana, durazno, frutilla, uva, naranja y banana. Cualquier fruta firme de estación funciona; evitá las que se deshacen, como la sandía muy madura.
Sí, en lugar de la soda. Sumalo frío justo antes de servir para que conserve las burbujas.
Si es para un evento, te ayudamos a consultar catering en Gran Asunción. Contanos la fecha, la zona y cuántos son.